Con el acompañamiento y asesoramiento técnico del SENASA, pequeños y medianos productores de las provincias de Trujillo, Ascope, Pacasmayo y Chepén realizaron labores de control cultural y etológico con el objetivo de contribuir con las acciones de erradicación de la plaga moscas de la fruta.
Por su
parte, el SENASA viene desplegando un equipo técnico conformado por más de cien
personas; entre profesionales, técnicos y auxiliares de campo, quienes ejecutan
labores de control químico e instruyen a los productores sobre las labores que
deben ejecutar en sus campos.
Las
jornadas de control cultural se realizan cada semana y consiste en el recojo y
entierro de frutos malogrados, el cual tiene un impacto de un 70 u 80% en el
control del insecto, ya que corta el ciclo reproductivo de la mosca de la
fruta.
Estas
actividades se complementan con las podas sanitarias y el rastrillado de suelos
bajo la copa de la planta. El control etológico, se basa en la implementación
de trampas caseras, las cuales funcionan como atrayente alimenticio para la
captura de la mosca adulta.
De forma
complementaria, se ha dispuesto la ejecución del control químico, mediante la
aplicación de un cebo específico para moscas de la fruta en predios agrícolas
menores a 5 hectáreas. Estas intervenciones comprenden ciclos de 10 días,
subdivididos en 6 de aplicación química y 4 de control cultural.
Las
actividades se desarrollan en el marco del Proyecto de Erradicación de Moscas
de la Fruta IV, cuyo objetivo es erradicar la plaga 9 552 hectáreas hortofrutícolas
para beneficio de 8 516 productores liberteños.
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